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  • Rebeca Gomez

Parar y sentir

Actualizado: 19 de jun de 2020



Ayer hablaba con una amiga, de las amigas delante de las que te puedes desnudar, y ambas coincidíamos en lo difícil que nos resulta dejarnos sentir (cosas del carácter)

Y la solución es bien fácil y bien difícil: Cuando paro, siento. Y esto es algo que se sabe, se dice, y yo lo digo hoy porque me ha pasado esta mañana,

Si dejo de hacer, si puedo parar la actividad y poner atención en mi, en mi cuerpo, en lo que surja de manera espontánea y natural, inmediatamente aflora la emoción.

Lo que pasa es que neuróticamente pues no paro para no sentir, sin darme cuenta, sin saber que lo estoy haciendo, desde la desconexión.

Todo vale: estar con gente, chatear, trabajar, mirar facebook, mirar una serie, una peli, leer.... comprar... cualquier actividad no deja espacio para parar y sentir. Y así ha sido durante mi vida, además viviendo en una sociedad dónde este tipo de actitud, la multitarea, el estar ocupadx, trabajar mucho, está muy bien visto, es aplaudido y recompensado.


Cuando hablo de parar, lo digo de manera literal. ¿Cuándo es la última vez que te has sentado en el sofá mirando la pared? O en un banco del parque, o en la playa. Casi todas sólo paramos para dormir.

Un posible ejercicio sería: Simplemente ponte de pie, o sentada, respira y pon atención a tu cuerpo. Y quédate ahí, te puedes mover si el cuerpo lo necesita, lo importante es quedarse en las sensaciones corporales, dejar los pensamientos de lado. Esas son las instrucciones para sentir. Pero parar es de las cosas más difíciles que podemos hacer: por eso mucha gente lo ha pasado tan mal durante el confinamiento, porque sin la actividad sólo quedamos nosotros y somos un pequeño pozo de emociones y sensaciones que no siempre son agradables.

Y no sólo a nivel emocional, también a nivel físico. Pequeños dolores, a los que no prestamos atención porque son molestos, porque nos paran, nos paralizan (y ¡no!! ¡eso no!!)

Pequeños dolores del cuerpo y del alma a los que mejor no mirar.


Y mejor mirar, atravesar y soltar, que no sentirlos y retenerlos así para siempre.


Así que; Sé valiente y para. Sé valiente y siente.

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