top of page
Buscar
  • Foto del escritorRebeca Gomez

¿Amamos desde la carencia?



Ayer vi un reel en instagram sobre el amor y la carencia y me acordé de la definición que da la RAE del amor:


amor. M. 1. Sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser. ‖ 2. Sentimiento hacia otra persona que naturalmente nos atrae y que, procurando reciprocidad en el deseo de unión, nos completa, alegra y da energía para convivir, comunicarnos y crear.‖ 3. Sentimiento de afecto, inclinación y entrega a alguien o algo.


Y viendo esto está claro que la idea del amor está muy vinculada a la carencia. Sería también la idea de la media naranja que nos completa, ese otro que nos provee de lo que nos falta, y hace de nuestra existencia algo más completo.

Claro, la falta. Lo que nos cuesta estar en la falta, en el vacío, en la incertidumbre. Esa pareja que vendría a suplir a la madre, a la teta, que vendría a erradicar la soledad, el hambre y la sed, a colmar nuestros anhelos y a hacernos sentir bien.


Y está claro que, sobretodo en los principios de cualquier relación, ese bienestar sucede. Y que cuando conocemos a alguien proyectamos en él o ella aquello que anhelamos, aquello que nos falta.

Hablo de proyección como el mecanismo que hace que veamos en el otrx actuaciones, situaciones, sucesos, emociones que no le son propias sino que nosotrxs interpretamos a partir de algún pequeño indicio. Y esa proyección suele corresponder a algo que no vemos en nosotrxs (carencia) o que deseamos que nos sea dado (más carencia).


Pero, ¿es eso el amor? Pues diría yo que no. El amor sería empezar a ver al otrx como un ser humano, con sus fallos, faltas, con sus defectos y aun así desear estar a su lado. En el amor de la amistad es más fácil de ver porque suele suceder a una velocidad más lenta, en el amor de pareja suele ser más intenso, rápido y a veces nos pasa un poco por encima todo esa parte de fantasía y proyección.

Pero el amor, que no el enamoramiento o esa primera fase de "enajenación", es un sentimiento cálido que tiene que ver con dar y recibir sin anhelo de que eso me cambie o me arregle (o arregle al otrx). El amor es compartir, cuidar reciprocamente, desear, jugar, reir... caminar junto a otrx en la alegría de vivir (y la no alegría también).


Y en ese amor también hay conflicto porque ese amor no está exento de lo incómodo. El conflicto como parte de la vida que nos atraviesa constantemente y que, quizás, gracias al amor podemos transitar más amablemente. El amor es también estar en el conflicto y salir de él de otra manera. Las relaciones y los vínculos generan conflictos y los conflictos nos ayudan a cambiarnos, crecer, madurar...

Que haya conflicto no quiere decir que me traten mal, no quiere decir que siempre haya que estar en él. Las relaciones deben nutrirnos, si sientes que una relación está demasiado en el conflicto tampoco es ahí.


Buscar el equilibrio es lo más difícil en general:

Dios* concédenos la serenidad para aceptar Todo lo que no podemos cambiar

Valor para cambiar lo que podemos

Y la sabiduría para reconocer la diferencia.


*(Dios o intuición propia)





12 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo

Comentarios


bottom of page