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  • Rebeca Gomez

Y tú, ¿enfocas bien?

¿Dónde pones el foco? ¿en tí o en el otro?



En la terapia Gestalt se habla de fondo y figura: el fondo como esa masa informe de cosas que configuran nuestra vida y la figura como eso a lo que estamos poniendo atención.


Y me gustaría hablar hoy sobre las relaciones y dónde ponemos el foco. Muchas veces en relaciones que son importantes para nosotrxs tendemos a poner el foco en el otro: "no quiero hacer daño a mi pareja" "Hago esto para que mi hija esté bien" " no voy de cena para que mi pareja no se sienta abandonado" " Hago más trabajo del que me toca para que mi compañera no esté sobrecargada"

Y en todas estas actitudes hay una trampa mortal: nos olvidamos de nosotrxs.

Además, siguiendo el símil fondo y figura, la figura cobra tanta importancia que mandamos al fondo a todo lo demás: nuestra parte profesional, lxs amigues, los hobbies, nuestros espacios de soledad, el descanso, el cuidado hacia nosotrxs...


Bueno, sí, me olvido de mí pero así el otrx es más feliz... pues tampoco. El olvido de mi hace que deje de ser yo mismx y a nadie le gusta ser pareja de alguien que no es "si mismo", o a nadie le gusta ser hije de alguien así porque nos gustan las personas por lo que son nunca por lo que hacen.


Además, normalmente, cuando hago eso es probable que espere que el otrx me devuelva lo dado. "Yo no salgo con mis amigues así mi pareja tampoco", "me sacrifico por mi hije para que luego me cuide", "si hago esto en el trabajo me van a agradecer, o me van a subir el sueldo"

El peligro ahí es no expresar eso claramente, como una transacción, y esperar a que el otrx se dé cuenta y adivine con su bola de cristal lo que queremos. Porque cuando no nos lo da (!) ¡ai! cuando no recibimos lo esperado en silencio.... se pueden desatar todos los demonios.


Es difícil construir una relación sana cuando nosotrxs decidimos salir del plano. Las relaciones se construyen con personas enteras que ponen sus necesidades encima de la mesa y luego vemos: negociamos, hablamos, decimos lo que nos hace daño, lo que nos da miedo.

Pero la construcción de una relación no puede pasar nunca por la anulación de uno de los miembros. Así que estate atentx a tus necesidades y pon el foco en ti, sin perder de vista, claro, que vivimos en sociedad y que estamos junto a otrxs que también tienen sus necesidades. Poque si no nos vamos al narcisismo (y tampoco hace falta).




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